sábado, 19 de abril de 2014

Curarse...

No tenía mucho que hacer y me dediqué a curar el Alma...

Solo se necesitaba un poco de aquello y mucho de esto, pero fundamental música y mucha soledad.

Y en tantos silencios de la mente darme cuenta que tengo la propia habilidad de curarme sola, de saber callar las ideas y aprender a escuchar al corazón.

Reparar cada espacio que pueda verse dañado, restaurar el Alma con cada pieza regresandola cada una a su lugar... eso es todo lo que necesito a veces. Curarme