Había una canción cuya melodía me atraía como pocas desde que había sido lanzada (allá por el 2004) y desde entonces siempre que la oía me daba "esa" sensación de bienestar, pero por alguna razón jamás me atreví a intentar leer o siquiera traducir su letra...
Un sábado, 10 años después de aquel lanzamiento, mi reproductor de música en modo random me hizo volver a oírla por millonésima vez, pero en esta ocasión la experiencia fue otra... pues me había tomado el trabajo de traducir su letra con mi vago inglés y para quitarme la duda de eso que decía recurrí a buscarla y leerla...
No era ni más ni menos aquello que estaba transitando por esos días, era el fiel reflejo de lo que sentía y lo que quería decir... eran esas palabras que mi corazón conocía como nadie... ahora también las encontraba en aquella canción que por 10 años me hizo sentir bien...
Y fue entonces que la cabeza se me llenó de preguntas... cuál fue el motivo o la razón por la que tardé 10 años en encontrarte? por qué apareciste ahora y no en otro momento? yo te busqué o fuiste vos que decidiste irrumpir con tanto contenido?
Recuerdo que ese sábado mi mente se llenó de preguntas pero solo tenían una respuesta... MÚSICA.
Y entonces reafirmé todo lo que siempre intuitivamente pensé... a lo largo del camino no importa todo lo que pase, siempre va a haber una canción para cada momento, para cada emoción, una canción para todo y para todos...
Esa canción que un día te despertó ese "algo" con alguien ya no va a volver a ser la misma, mucho menos vas a poder cambiarle el nombre y el apellido...
Música, que tan simple viene a acompañar lo más complejo de los días...