Hoy no tuve mejor idea que pensar en sus miradas. Aquellos días en los que me sentía observada mientras trabajaba levantaba mi vista y ahi estaba él, a la distancia, como si quisiera entenderme, comectarse, lograr penetrarme.
Puedo recordar con exactitud aquellas epocas en donde viajabamos juntos y a veces sin decir una mirada simplemente me miraba con su lado más suave. Otra veces solo bastaba emitir un comentario y tenerlo ahi viendome mientras sus ojos sonreian y luego se refería a los mios y ciertas expresiones que desconocía en mi pero que a él le encantaban. Muchas de estas situaciones se daban mientras estabamos en la cama (gralmente después de hacer el amor), siempre encontraba la oportunidad de decirme lo linda que me veia y lo mucho que le gustaban mis ojos, mi mirada justo después de hacernos el amor...
No pude hacer más que sonreir y tener cierta nostalgia de aquellos días, pero recordarlo así fue una sana forma de saber que es muy probable que esas miradas prolongadas se me hayan tatuado para siempre en la memoria... en el alma.
Solo puedo remitirme a preguntar si todo aquello fue amor...
Estos dias de soledad de su compañía vienen alimentandose de estos recuerdos pero ya no los anhelo, solo sonrío y creo que es lo mejor que puedo hacer.
No niego que los días pasan y Extrañarlo ya se hizo una costumbre, casi mi deporte nacional y talvez un día quizá ya no suceda, no lo perciba...