Son las 20:47 de un martes que huele más a cierre que a cualquier otra cosa.
Me pidieron el compromiso de reflejar qué sentía cuándo fuera a darme el premio por tanto logro que viene desde adentro, que quizá sean pequeños pero que nacen desde lo más profundo de mi necesidad de cambio.
Qué siento? Me siento Feliz, tranquila, hermosa, imparable... me siento... me estoy encontrando... me estoy descubriendo y descubrí que puedo cualquier cosa que yo desee.
Cómo me siento? como un ser entero, completo, pleno, la primera y la última, UNICA
Por qué me siento así? Porque no todos los días ocurre el paso que me animé a dar, no todos los días nos elegimos... a veces nos es fácil pensar y elegir lo que el otro espera y no lo que nuestro corazón quiere. Porque son más las veces que las voces externas aturden, que las veces que elegimos callarlas para concederle el deseo a lo más profundo de nuestro ser.
Por qué? Porque por primera vez no tuve miedo, o si... pero seguí igual, avancé y funcionó.
A dónde estoy? No lo sé, pero se que no es en el pasado, que estoy más que nunca aquí y ahora... el PRESENTE (como esa copa de vino que me estoy bebiendo).
Sé que a mi alrededor muchisimas cosas que están cambiando y muchisimas cosas se están desmoronando y es increíble, pero no tengo miedo al contrario, siento deseos de construir... Ojalá (a vos que lees, si es que no te pasó, alguna vez te suceda).
Están ocurriendo muchas cosas hermosas y tan cambiantes y solo deseo acompañar ese cambio, ese momento.
Se viene lo mejor, lo sé, lo siento, lo quiero... y no tengo más palabras porque lo que siento se asemeja a la inmensidad, pero no se describirla y resulta que ahora necesito sentir más que recurrir a la teoría y al análisis del ser...