sábado, 24 de abril de 2021

Plan Maestro

Anoche un tanto desvelada me puse a pensar en algunas personas coincidentes de esta vida... Personas con las que comparto gustos, hobbies, heridas, emociones, experiencias. Historias que aunque no nos ubicaron en la misma escena o el mismo tiempo, las hemos compartido.

A todas ellas las conocí sin querer, sin buscar, sin pensar... en los lugares más recónditos, inesperados, lugares hasta los que llegué sola o invitada.

A algunas no las conozco en persona, a otras tan solo fueron viajes de colectivo matutino, a otras de no ver nunca a solo compartir viajes y a otras que la virtualidad, y ahora creo que la enseñanza, me empujó a viajar (aún sin conocer) a otra provincia, mi enseñanza más pura, la más hermosa... el amor incondicional.

No comparto mis día a día, no saben con exactitud mi vida, ni yo la de ellos y sin embargo las siento tan cerca, tan coincidentes, tanto que cada día aseguro que ya las conocí de alguna de mis vidas anteriores en donde el vinculo era mucho más latente. Estas personas, de alguna u otra forma me atraviesan, ellas son yo y yo soy ellas.

Cuando la rutina se hace pesada, pensar y creer en la magia de conocerlos... como si todo fuera un plan maestro... cuasi perfecto, me hace desprender de la realidad para moverme a donde mi cabeza necesite estar.

No los voy a nombrar, pero a todos y cada uno de ellos les digo GRACIAS por atravesarse sin querer y sin buscar. 

Aprendí que las garantías solo sirven para alguna gestión de vivienda y aun así cuentan con un plazo, un vencimiento... por eso déjenme decirles que sin saber como la vida va a seguir moviéndose, este instante es de ustedes, al igual que mi gratitud y mis deseos de bienestar y aprendizajes que los lleve a conectar cada día más con ustedes hasta el caracú.

La vida tiene formas extrañas de obrar, sin querer llegaron y sin querer también pueden partir, por eso hago foto de este instante.