Desde hace un par de años que todo me lleva a demostrar, pero fundamentalmente a demostrarme... lo que puedo, lo que valgo... lo que soy.
Desde hace un par de años aprendo (y olvido) que los planes no siempre se va a dar como lo espero... que debo no hacerlos, simplemente moverme y dejar que las cosas simplemente sucedan.
Hoy me tocó uno de esos días en donde los fantasmas regresaron por mil, en donde por un segundo volví a dudar de todo lo que logré.
"Ya lo conozco, ya pasé por esto... dale que podés!" es todo lo que siempre me escucho.
Evidentemente aún no aprendí la lección, y todavía no logro desarticular que espera de mi esa lección, pero aquí vamos nuevamente...
Una vez más... Dale que vos podés!
No hay comentarios:
Publicar un comentario