miércoles, 31 de diciembre de 2014

El AñO BiSaGrA . . .

31 de Diciembre y si bien me esmero por el cierre de esta gran etapa (cambio laboral), aun no logro cerrar mi balance personal...
El año Bisagra lo he nombrado, un año que se partió en dos... un año que parecía arrasar y que pronto se vino en caída libre para finalmente terminar acertando en sus últimos meses...
El año en que finalmente decidí ocuparme de mi misma y hacer cosas que me hicieran realmente bien.
A lo largo de estos años he dejado muchas cosas, personas, situaciones atrás con la esperanza de que todo lo nuevo fuera mejor y realmente lo fue... excepto por lo viejo ya conocido... un pasado que se iba para regresar aun más poderoso.
Hoy me encuentro con el mismo deseo, pretendiendo ser este el último día de mi vida en el que vuelva a pedir lo mismo, OLVIDO...
Tengo la mente muy dispersa hoy solo quiero vivir... dejar de pensar.

Adiós Año Bisagra! Creo que no te debo nada y que me dejaste todo. La cuenta se queda en cero supongo... Volver a empezar...me

domingo, 2 de noviembre de 2014

En 3° persona...

Disfrazar la realidad de miles de formas posibles, crear ilusiones, mentiras... auto convencerte de que esas mentiras son ciertas y de que esa ilusión es tu realidad...
Una connotación de amor que carece de todo sentido, incluso de toda lógica
Sabía que las cosas ya no eran las mismas, que nunca estuvieron en su lugar y de alguna forma necesitaba recomponerlas, darle un orden al fin.
Se sentía atrapada en el sinfín de la costumbre, de repetir el mismo acto una y otra vez porque simplemente era lo único que conocía.
Estaba llena de miedos, de ansiedades y no sabía porqué, sería aquello que elegía despreciar y subestimar por no tener el coraje de atravesarlo?
Aceptó que nunca tuvo tantos miedos y que no sabía como tratar a cada uno de ellos, aceptó que volvía ya no por amor, sino por tapar esa grieta que le permitía ver más allá, esa grieta que no quería ver. Un muro pidiendo a gritos ser derrumbado, la luz que al fin quería ingresar.
Dicen que es bueno andar un rato en las tinieblas, en la oscuridad de saberse, de conocerse como nadie pueda alguna vez hacerlo.
Ver el universo y sus bemoles desde un lado que jamas se dio la oportunidad de ver.
Ella sabía que todas la mañanas se levantaba y se preguntaba si estaba lista y si ese era el día elegido para comenzar, pero por alguna razón simplemente todo moría en una simple idea, en una sola pregunta.
Estaba realmente lista esta vez? sabía que le esperaban días de demasiada incertidumbre pero... estaba realmente lista para atravesar tanto interrogante, tanta duda, tanta nube? siempre creyó estar caminando sobre una base sólida pero no era más que arena. 
Esta vez lo que se estaba proponiendo era caminar sobre nada solido o al menos que pareciera serlo. Sabía que esta vez tenía la oportunidad incluso de andar al comienzo en una nube de algodón hasta que estuviera dispuesta ella misma a crearse un propio camino, de el material que ella creyera conveniente.
Qué implica estar listos? cómo saber cuándo se está listo? acaso aceptar que eso que se parecía a la vida no es más que una falsa ilusión es una condición?
Ella no sabe por dónde arrancar, o tal vez si. Solo sabe que no será fácil, pero está aprendiendo a aceptar que nada que sea bueno es fácil, está aprendiendo a aceptar que todo implica un sacrificio...

Nose por qué motivo, pero toda la vida estuve convencida de que todas las cosas que conseguí eran por "suerte" y que aquello que no era por "mala suerte" también. Es posible que haya hecho un mínimo sacrificio de cosas que ya ni recuerdo, pero jamás consideré al sacrificio como algo cierto y esto lo aplico a todo en mi vida. Creía correr riesgos que tal vez nunca lo fueron. 
Y esta parece ser la oportunidad. Dejar de creer que todo lo que me sucede es fortuito y realmente empezar aceptar que todo lo que me sucede es porque yo así lo elijo.
Si esta vez me vuelvo a equivocar, al menos estoy convencida de que así YO misma lo elegí.

Esto no es más que un poco de realidad, mi realidad... mis días. tal vez sea el pacto del intento número un millón... solo que esta vez soy YO la que no quiere volver a equivocarse, esta vez soy yo la que no cree en el destino y esta vez soy yo la que lo va a doblegar...

lunes, 29 de septiembre de 2014

Lo oportuno de la canción...

Hace varios días tuve uno de mis tantos episodios con la música y fue entonces que me puse a pensar en lo oportuno que ella puede ser.

Había una canción cuya melodía me atraía como pocas desde que había sido lanzada (allá por el 2004) y desde entonces siempre que la oía me daba "esa" sensación de bienestar, pero por alguna razón jamás me atreví a intentar leer o siquiera traducir su letra...

Un sábado, 10 años después de aquel lanzamiento, mi reproductor de música en modo random me hizo volver a oírla por millonésima vez, pero en esta ocasión la experiencia fue otra... pues me había tomado el trabajo de traducir su letra con mi vago inglés y para quitarme la duda de eso que decía recurrí a buscarla y leerla... 

No era ni más ni menos aquello que estaba transitando por esos días, era el fiel reflejo de lo que sentía y lo que quería decir... eran esas palabras que mi corazón conocía como nadie... ahora también las encontraba en aquella canción que por 10 años me hizo sentir bien...

Y fue entonces que la cabeza se me llenó de preguntas... cuál fue el motivo o la razón por la que tardé 10 años en encontrarte? por qué apareciste ahora y no en otro momento? yo te busqué o fuiste vos que decidiste irrumpir con tanto contenido?

Recuerdo que ese sábado mi mente se llenó de preguntas pero solo tenían una respuesta... MÚSICA.

Y entonces reafirmé todo lo que siempre intuitivamente pensé... a lo largo del camino no importa todo lo que pase, siempre va a haber una canción para cada momento, para cada emoción, una canción para todo  y para todos...

Esa canción que un día te despertó ese "algo" con alguien ya no va a volver a ser la misma, mucho menos vas a poder cambiarle el nombre y el apellido...

Música, que tan simple viene a acompañar lo más complejo de los días...


martes, 8 de julio de 2014

Vertigo...

¿Ve? sobra el espacio, 
que hace días le pedí a mi corazón.
Tengo tanto tiempo que tejí
con las agujas del reloj.

Cada vez que abro los ojos,
me pregunto si fue lo mejor.
Por la noche soy el día,
y amanece en mi puesta de sol.

Yo no sé, 
nunca me enseñaron.
No sé como caer al vacío de mi alrededor.

Salto en equilibrio de una cuerda floja,
y solo siento vértigo.
Me falta el oxigeno, y me sobra el aire,
saliendo a buscar historias
que nunca se me han perdido.

He subido al cielo y me da
miedo perder la estabilidad.
Yo pensaba que allí arriba
nunca daban ganas de llorar.

Desde lejos me parece ver,
que brilla en la oscuridad.
Como si una mentira,
sale disfrazada de verdad.

Salto en equilibrio de una cuerda floja,
y solo siento vértigo.

domingo, 1 de junio de 2014

¿Por qué Mariposas?

Acabo de darme cuenta que limpiar todas las lineas escritas ya no me genera ningún miedo a perder todo lo hecho hasta acá...

De un tiempo a acá he abandonado el hábito de alimentar mariposas, un día simplemente sin darme cuenta cuál fue, abrí mi boca y simplemente las dejé volar... irse bien lejos para no volver.

Hablemos en serio... qué sentido tiene alimentar mariposas si su vida es solo cuestión de un momento? Cómo creer qué el amor es eso? Mariposas en la panza? Es solo un instante, las horas de vida que ella pueda sostener con tanta fragilidad a cuesta...
¿Por qué Mariposas? Por qué no supimos ver de su quebradiza vida? acaso no queremos que el amor sea algo más? Es irónico esperar la eternidad si vemos esto como un simple y a la vez tan complejo acto de alimentarlas solamente... Porque aun haciéndolo saludablemente sabemos que estas irán a morir tan pronto como podamos imaginarlo

Por que la antagónica idea de la eternidad en el amor reflejado en la fragilidad? y acá entiendo que todos esos "Para siempre" que los amantes se juran no es más que un egoísta acto de egocentricidad... mentiras implícitas que también alimentan a esa mariposa con un veneno, actuando como la cuenta regresiva del "Nunca más"

Dejé en libertad a mis mariposas por el simple hecho de que ya no las quiero en mi vida, de que tal vez esta vuelta quiero alimentar otro espécimen, quiero creer en la eternidad de los amantes y que todas esas palabras serán realmente ciertas... dichas con el corazón, con el alma...

No quiero alimentar más mariposas mientras siga creyendo en que el amor será nuestro salvador...




sábado, 19 de abril de 2014

Curarse...

No tenía mucho que hacer y me dediqué a curar el Alma...

Solo se necesitaba un poco de aquello y mucho de esto, pero fundamental música y mucha soledad.

Y en tantos silencios de la mente darme cuenta que tengo la propia habilidad de curarme sola, de saber callar las ideas y aprender a escuchar al corazón.

Reparar cada espacio que pueda verse dañado, restaurar el Alma con cada pieza regresandola cada una a su lugar... eso es todo lo que necesito a veces. Curarme

martes, 11 de marzo de 2014

A P R E N D I Z A J E

No tenía mucho que pensar, mucho que decir y nada que mirar... fue por eso que elegí sonreir recordando algún que otro aprendizaje... 

Tal vez en medio de tanta incertidumbre desparramada y a pesar de la ansiedad que me pueda provocar lo desconocido, hoy solo lo vivo como si mañana no existiera.

Aprendí que paso a paso, día a día, esa duda del después se reduce, disminuyen los pensamientos y crecen las acciones.

Puedo afirmar que hasta el día de hoy muchas veces me he golpeado contra mis propias decisiones y luego fui aprendiendo. Que a veces el dolor no era causado por el otro, sino por nuestro peor enemigo... nosotros mismos.

Aprendí que quien juega dos veces con lo mismo no merece más oportunidades que las ofrecidas.

Aprendí que nada cambia si no es uno el que acciona distinto.

Aprendí del poder de las palabras, incluso superando al silencio. Porque no siempre un silencio dice más que mil palabras, ni la mirada sirve ante un ciego espectador..

Aprendí que si no gritas tu dolor, el otro nunca va a saber que tanto mal puede hacerte.

Aprendi a jamás desear el mal o a esperar el fracaso de algo o alguien, aprendí a aceptar las cosas como son, dejando el corazón en cada acto hasta en el último adios. 

Sé que no siempre fue fácil aceptar la derrota y continuar el camino pero me quedé con la certeza de que di batalla hasta el final y que no me quedé nunca con la duda de "qué hubiera sucedido si...", no al menos de mi lado.

Porque quise y no me han querido, aposté y solo han jugado, hablé y solo recibi silencios,  pero nunca permití que mis miedos me ganen la batalla final.

El pasado puede volver a demostrarte que tal vez tus pasos dados no fueron en vano demostrandote a ti mismo que tus decisiones y tus acciones provocaron algo en el otro, y que nada de lo hecho hasta hoy fue en vano.

Porque siempre descubro cosas nuevas de las que luego me olvido, pero la escencia es la que permanece y los miedos los que se rompen...



domingo, 9 de marzo de 2014

Sobre las decisiones en la eternidad del tiempo...

En un escenario un tanto irreal, más bien de película... esas que alguna vez vi minuciosamente esperando encontrar respuestas sobre el olvido, la felicidad y los muros... 

La cama desalineada de un hotel, un libro, una copa de vino, alguna balada perdida en el fondo del mar y la lluvia que no cesa, haciendo de este cielo el más ruidoso de todos.
Ese libro, que habla de pasiones, de tristezas y esa ciclotimia que a veces nos lleva a la cima, bajándonos en cuestiones de segundo solo porque sonó aquella canción, sentiste ese perfume o simplemente recordaste...
El vaso vacío y vuelvo a llenarlo mientras recuerdo que entre tanta emoción desparramada, entre tanto sacudón emocional estamos nosotros... ahí, siempre expectantes de que en algún momento nuestra suerte cambie, de que por fin sea el otro el que nos sufra o el que deba olvidarnos...
Siempre estamos esperando la superación inmediata, esa limpieza de memoria que solo tarda tal vez un día.
Pero entre tanto deseo, a fin de cuentas, caigo en que no somos más que nuestras propias decisiones y que siempre existe el alerta que nos permite volver a elegir algo nuevo o reafirmar la anterior decisión...
A fin de cuentas caigo en que siempre todo estuvo en nuestras manos y que muchas veces no supimos manejarlo, quizá no era el momento más que de aprender, atravesando cada instante como eterno.

Alguna vez leí una frase que decía que rápido pasaban las horas en la felicidad, deteniéndose en la depresión y creo que algo de razón tenía... esperamos que ese momento en el que nos vemos frustrados, sin una salida dure tan solo un instante, olvidando que en cada minuto hay algo que nuestra primer decisión nos quiere decir...
Tal vez sea el momento de la mea culpa, o tal vez sea el momento de darte que cuenta que estuvo en tus manos evitarte ese "dolor".

Probablemente, olvide este escrito y pues entonces vuelva a esperar que al tiempo le crezcan alas para irme lejos, pero mientras tanto seré esa lluvia que hoy elige caer, ese vino que hoy quiere ser bebido, el libro que espera ser devorado o simplemente la canción que espera ser compuesta...