domingo, 9 de marzo de 2014

Sobre las decisiones en la eternidad del tiempo...

En un escenario un tanto irreal, más bien de película... esas que alguna vez vi minuciosamente esperando encontrar respuestas sobre el olvido, la felicidad y los muros... 

La cama desalineada de un hotel, un libro, una copa de vino, alguna balada perdida en el fondo del mar y la lluvia que no cesa, haciendo de este cielo el más ruidoso de todos.
Ese libro, que habla de pasiones, de tristezas y esa ciclotimia que a veces nos lleva a la cima, bajándonos en cuestiones de segundo solo porque sonó aquella canción, sentiste ese perfume o simplemente recordaste...
El vaso vacío y vuelvo a llenarlo mientras recuerdo que entre tanta emoción desparramada, entre tanto sacudón emocional estamos nosotros... ahí, siempre expectantes de que en algún momento nuestra suerte cambie, de que por fin sea el otro el que nos sufra o el que deba olvidarnos...
Siempre estamos esperando la superación inmediata, esa limpieza de memoria que solo tarda tal vez un día.
Pero entre tanto deseo, a fin de cuentas, caigo en que no somos más que nuestras propias decisiones y que siempre existe el alerta que nos permite volver a elegir algo nuevo o reafirmar la anterior decisión...
A fin de cuentas caigo en que siempre todo estuvo en nuestras manos y que muchas veces no supimos manejarlo, quizá no era el momento más que de aprender, atravesando cada instante como eterno.

Alguna vez leí una frase que decía que rápido pasaban las horas en la felicidad, deteniéndose en la depresión y creo que algo de razón tenía... esperamos que ese momento en el que nos vemos frustrados, sin una salida dure tan solo un instante, olvidando que en cada minuto hay algo que nuestra primer decisión nos quiere decir...
Tal vez sea el momento de la mea culpa, o tal vez sea el momento de darte que cuenta que estuvo en tus manos evitarte ese "dolor".

Probablemente, olvide este escrito y pues entonces vuelva a esperar que al tiempo le crezcan alas para irme lejos, pero mientras tanto seré esa lluvia que hoy elige caer, ese vino que hoy quiere ser bebido, el libro que espera ser devorado o simplemente la canción que espera ser compuesta...


No hay comentarios:

Publicar un comentario